Nace de la experiencia con personas que necesitaban una evaluación clínica para afrontar procedimientos administrativos importantes, pero que no siempre habían recibido una valoración suficientemente completa o adaptada a sus circunstancias.
Procesos como el reconocimiento de un grado de discapacidad, de una situación de dependencia o de una incapacidad laboral pueden tener importantes repercusiones en la vida cotidiana. Por eso, es fundamental contar con una evaluación especializada, rigurosa y centrada en la realidad de cada persona.
El objetivo del proyecto es ofrecerte una evaluación personalizada, desarrollada por un facultativo especialista en psicología clínica, que permita comprender adecuadamente tu situación y reflejar de manera clara y fundamentada tanto tus capacidades como las dificultades que experimentas.
Trabajamos desde la independencia profesional, el rigor clínico y la transparencia. Cada evaluación se ajusta a las necesidades del caso, evitando pruebas o actuaciones que no aporten información relevante y puedan aumentar innecesariamente el coste.
Antes de comenzar, recibirás información clara sobre el alcance de la evaluación, las actuaciones previstas y los honorarios. Nuestro compromiso no es prometer una conclusión determinada, sino ofrecerte una valoración especializada, honesta y bien fundamentada, con unos honorarios claros y proporcionados.